Disminución del rendimiento como causa de despido disciplinario. Embriaguez o toxicomanía

Autor:Víctor Santa-Bárbara Rupérez
 
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Es causa de despido disciplinario la disminución continuada y voluntaria del rendimiento normal o pactado, y si se dan las causas necesarias de embriaguez habitual o toxicomanía.

Contenido
  • 1 Disminución continuada del rendimiento normal o pactado
  • 2 Criterios generales sobre su consideración como causa de despido
  • 3 Embriaguez habitual o toxicomanía, si repercuten negativamente en el trabajo
    • 3.1 Embriaguez habitual
    • 3.2 Toxicomanía
  • 4 Jurisprudencia destacada
  • 5 Ver también
  • 6 Recursos adicionales
    • 6.1 En formularios
    • 6.2 En doctrina
    • 6.3 Esquemas procesales
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia citada
Disminución continuada del rendimiento normal o pactado

Como causa de despido disciplinario,

“la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado”

debe ponerse en relación con en el art. 5, TRLET , que, a su vez, establece como deberes laborales básicos del trabajador los de:

“cumplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo” y “contribuir a la mejora de la productividad”.
Criterios generales sobre su consideración como causa de despido
  • La disminución de rendimiento ha de ser “voluntaria”, lo que excluye todos aquellos supuestos que tienen su origen en causas ajenas a la voluntad del trabajador, tales como defectos o faltas en los materiales, máquinas o herramientas; enfermedad del trabajador u otras circunstancias afectantes al puesto o entorno laboral que puedan comportar aquella disminución de los niveles o índices de rendimiento del propio trabajador pero que no dependan enteramente de su voluntad.
  • Se exige, además, que la disminución de rendimiento sea «continuada», lo que excluye de esta consideración aquellos supuestos esporádicos y ocasionales.
  • La disminución voluntaria y continuada ha de serlo en el rendimiento «normal o pactado». El rendimiento normal es el que habitualmente y de ordinario viene obteniendo el trabajador en períodos anteriores y en idénticas condiciones de trabajo. No es el rendimiento mínimo exigible.
Embriaguez habitual o toxicomanía, si repercuten negativamente en el trabajo Embriaguez habitual

Para que opere como justa causa de despido ha de reunir dos requisitos o condiciones: ser habitual y repercutir negativamente en el trabajo.

Habitualidad significa reiteración, de modo que se embriaga habitualmente quien lo hace con frecuencia, casi como costumbre, aun cuando no constituya una repetición cotidiana, pero sí, por lo menos, una frecuente expresión del modo de ser del interesado.

La repercusión negativa en el trabajo es la que permite atribuir a esta causa el valor de incumplimiento de obligaciones laborales, que pueden materializarse, bien en una disminución del rendimiento –lo que es el caso más frecuente–, bien en dificultar la convivencia dentro de la empresa, originando problemas que fácilmente encontrarían su encaje en las causas a), b) y c) del propio art. 54.2, TRLET , si se plantearan aisladamente y con independencia de esta causa originaria.

Para que la embriaguez repercuta negativamente en el trabajo, en la forma en que acaba de exponerse, no es preciso que se produzca dentro de la jornada laboral o hallándose el trabajador en su puesto de trabajo: basta...

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