Cierre patronal

 
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Al igual que los trabajadores, el empresario tiene, también reconocida (aunque no con el rango constitucional que aquellos en el caso de la huelga) la facultad de adoptar medidas de conflicto colectivo, si bien en su caso tales medidas prácticamente se reducen al llamado “cierre patronal”, figura que se regula en nuestro ordenamiento jurídico en el Real Decreto-Ley 17/1977, de 4 de marzo, sobre relaciones de trabajo (la misma norma pre-constitucional que regula el derecho de huelga), concretamente en sus arts. 12 al 15 .

Esta medida empresarial, que es de carácter excepcional, solo puede ser utilizada por la empresa como una medida “defensiva”, orientada a la conservación y preservación de los equipamientos e instrumentos productivos y de protección de las personas.

Contenido
  • 1 Noción y requisitos para la adopción del cierre patronal
    • 1.1 Carácter temporal del cierre patronal
    • 1.2 Límites al cierre patronal
  • 2 Procedimiento del cierre patronal
    • 2.1 Notificación del cierre patronal
  • 3 Efectos del cierre patronal
    • 3.1 Cierre patronal lícito
    • 3.2 Cierre Patronal Ilícito
  • 4 Reapertura del centro de trabajo
  • 5 Jurisprudencia destacada
  • 6 Ver también
  • 7 Recursos adicionales
    • 7.1 En formularios
    • 7.2 En doctrina
    • 7.3 Esquemas procesales
  • 8 Legislación básica
  • 9 Legislación citada
  • 10 Jurisprudencia citada
Noción y requisitos para la adopción del cierre patronal

La norma antes citada permite al empresario acordar el cierre temporal del centro de trabajo y suspender la prestación laboral de los trabajadores siempre que se de un contexto/situación de conflicto colectivo ( huelga ) o cualquier otra irregularidad o alteración colectiva grave en el régimen de trabajo.

No se trata pues de una medida a la libre disposición del empresario sino que para la válida y legal adopción de la misma es necesario, además, que concurra alguna de las siguientes circunstancias:

  • Existencia de notorio peligro de violencia para las personas o de daños graves para las cosas. El peligro ha de ser real y evidente, no son válidas las conjeturas o especulaciones, en cuanto al riesgo de determinadas actuaciones de los trabajadores.
  • Ocupación ilegal del centro de trabajo o de cualquiera de sus dependencias, o peligro cierto de que ésta se produzca.
  • Que el volumen de inasistencias al trabajo, con motivo de la huelga, o de las irregularidades en el centro de trabajo, impidan gravemente el proceso normal de producción. Estas ausencias de los trabajadores deben impedir efectivamente la normal organización del trabajo y dificultar de tal forma y manera el proceso productivo, que prácticamente impongan, per se y objetivamente, la total paralización del proceso productivo en la empresa.

La finalidad del “cierre patronal”, pues, es la de dotar a la empresa de un instrumento legal “defensivo” en situaciones muy concretas concretas de puesta en peligro del patrimonio y activos empresariales o de la integridad personal de las personas que componen la empresa. En función de las características particulares del conflicto que lo justifique, el cierre patronal puede afectar tanto a la totalidad, como a parte o partes del/de los centro/s de trabajo en los que se de el conflicto.

Legalmente no se contempla ni admite la posibilidad de que el empresario utilice el cierre patronal como medida de presión u “ofensiva” contra los trabajadores, o con finalidad similar. Tal facultad empresarial, para que sea reputada válida y legalmente adoptada, se halla condicionada a la existencia y constatación de aquellas premisas de riesgo para las personas o las cosas antes señaladas y no puede suponer -esta facultad empresarial- una respuesta ofensiva o de “agresión” contrapuesta al legítimo ejercicio del derecho de huelga por parte los trabajadores.

Carácter temporal del cierre patronal

El cierre patronal es, siempre y por su propia naturaleza, una medida carácter temporal, cuya duración debe limitarse al tiempo mínimo necesario e indispensable para la reanudación con las debidas garantías de la actividad de la empresa, o para remover y subsanar las causas que lo motivaron.

Límites al cierre patronal

Al igual que sucede con la Huelga, en la Constitución el derecho del empresario a acordar el cierre del centro de trabajo, también exige la garantía de los servicios esenciales de la comunidad, dándose por reproducido en este tema lo expuesto ya en relación a la huelga.

Procedimiento del cierre patronal Notificación del cierre patronal

El empresario que proceda al cierre de su centro...

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