Transgresión de la buena fe contractual y el abuso de confianza como causa de despido disciplinario

Autor:Víctor Santa-Bárbara Rupérez
 
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Bajo este enunciado incluye el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (TRLET) dos supuestos distintos: la transgresión de la buena fe contractual, como manifestación genérica del incumplimiento que justifica el despido; y el abuso de confianza en el desempeño del trabajo como una manifestación específica de la carencia de buena fe.

La normativa anterior al Estatuto de los trabajadores en materia de causas de despido definía estos supuestos como:

"fraude, deslealtad o abuso de confianza en las gestiones confiadas", y "hacer negociaciones de comercio o de industria por cuenta propia o de otra persona sin autorización del empresario".

Está claro que los mismos hechos que podrían subsumirse en estas definiciones se encuadran hoy dentro de la figura general de la "transgresión de la buena fe contractual", por lo que las conclusiones a la que había llegado la Jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Contitucional en relación con el fraude, deslealtad y la concurrencia desleal como causas de despido, mantienen íntegramente su validez.

La concurrencia de estas causas o de cualquiera de los supuestos de hecho que las definen cualitativamente, supone la previa existencia de un quebrantamiento grave del deber de fidelidad, configurado como un deber laboral básico de los trabajadores por el art. 5.a), TRLET («cumplir con las obligaciones concretas de su puesto de trabajo, de conformidad a las reglas de buena fe y diligencia») y, posteriormente reiterado, entre otros, por el art. 20.2, TRLET :

«el trabajador y el empresario se someterán en sus prestaciones recíprocas a las exigencias de la buena fe».

Estas causas de despido disciplinario las encontramos recogidas en el art. 54.2 d), TRLET .

Contenido
  • 1 Buena fe contractual y el abuso de confianza en el desempeño del trabajo
  • 2 Competencia ilícita o la concurrencia desleal
  • 3 Criterios jurisprudenciales en relación al “abuso de confianza”
  • 4 Jurisprudencia destacada
  • 5 Ver también
  • 6 Recursos adicionales
    • 6.1 En formularios
    • 6.2 En doctrina
    • 6.3 Esquemas procesales
  • 7 Legislación básica
  • 8 Legislación citada
  • 9 Jurisprudencia citada
Buena fe contractual y el abuso de confianza en el desempeño del trabajo
  • Constituye abuso de confianza todo uso indebido de atribuciones.
  • La fidelidad no implica exclusivamente lealtad y observancia de la fe que uno debe al otro, sino, además, «puntualidad, exactitud en la ejecución de una cosa».
  • En definitiva, el fraude, la deslealtad y el abuso de confianza son conceptos específicos de un género común, que hace referencia al deber del trabajador de guardar fidelidad a su empresa, cumpliendo los deberes que impone el servicio con celo, probidad y buena fe, a fin de no defraudar los intereses de la empresa, ni la confianza que ésta deposita en el trabajador.
  • La violación de estos deberes constituye causa de despido cuando se debe a «voluntad directa y dolosa del trabajador». Por contra, no concurriendo voluntad dolosa, se excluyen de la máxima sanción de despido la falta de diligencia, la impericia y la falta de previsión, aunque de ellas se deriven daños patrimoniales para las empresas.

Ofrece características singulares, en este orden, el despido del profesorado de centros privados de enseñanza. Aunque quien se limite a leer el fallo de la segunda sentencia que vamos a referirnos pueda verse inducido a error, la doctrina del Tribunal Constitucional, sentada en su sentencia de 5 de febrero de 1981 y de 27 de marzo de 1985, es muy clara y precisa: los profesores están obligados a respetar el ideario educativo propio del centro y, en consecuencia, la garantía de libertad ideológica, señalada en el art. 16 de la Constitución Española (CE) , no les faculta para dirigir ataques abiertos o solapados contra este ideario. Una actividad docente hostil o contraria al ideario del centro en el que preste sus servicios, puede ser causa legítima de despido del Profesor al que se le impute tal conducta o tal hecho singular, con tal de que los centros o el hecho constitutivo de ataque abierto o solapado al ideario del centro resulten probados por quien los alega como causa de despido, esto es, por el empresario.

Competencia ilícita o la concurrencia desleal

Este supuesto arranca de la terminante prohibición contenida en el art. 21.1, TRLET :

«No podrá efectuarse la prestación laboral de un trabajador para diversos empresarios cuando se estime concurrencia desleal...»

Los requisitos necesarios para la apreciación de esta causa de despido pueden resumirse en la siguiente forma:

  • Realización o ejecución de negociaciones de comercio o de industria, bien sea por cuenta propia, bien por cuenta de otra persona.
  • Inexistencia de autorización empresarial para la realización de estas negociaciones por el trabajador, es decir, falta de consentimiento del empresario en ello.

Se presume que el empresario autorizó las...

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