Jornada de trabajo

 
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La jornada de trabajo resulta ser el módulo temporal de prestación de servicios al que se referencian las retribuciones-contraprestaciones económicas del trabajador. Así, aquélla la constituyen e integran el número de horas de trabajo que diaria, semanal, mensual o anualmente, o en cómputo anual debe prestar el trabajador en virtud de las condiciones generales (legales y convencionales) o pactadas con el empresario a través del contrato de trabajo

Legalmente se distingue entre jornada ordinaria (aquélla establecida con carácter general para todo tipo de trabajadores y sectores) y jornadas especiales que, por disposición legal, rigen respecto a determinados trabajadores y actividades económicas específicas.

Contenido
  • 1 Jornada ordinaria
    • 1.1 Distribución irregular de la jornada
    • 1.2 Límites a la distribución irregular
  • 2 Jornada partida y jornada continuada
  • 3 Jornada nocturna
    • 3.1 Retribución del trabajo nocturno
  • 4 Normativa aplicable
  • 5 Jurisprudencia destacada
  • 6 Ver también
  • 7 Recursos adicionales
    • 7.1 En formularios
    • 7.2 En doctrina
  • 8 Legislación básica
  • 9 Legislación citada
  • 10 Jurisprudencia citada
Jornada ordinaria

En línea con la tendencia desreguladora iniciada con la reforma laboral del año 1994, en materia de duración de la jornada ordinaria de trabajo, la normativa general ( art. 34.1, TRLET ) se remite a aquello que los agentes sociales legitimados para ello hayan pactado en los Convenios Colectivos de trabajo (o, individualmente, en el contrato de trabajo entre el empresario y el trabajador ).

Los agentes sociales y las propias partes del contrato, dentro de unos límites generales establecidos por la normativa general ( Estatuto de los Trabajadores ) o sectorial ( Convenios Colectivos de trabajo ) gozan de ciertos márgenes en su autonomía negocial a la hora de regular la jornada de trabajo tanto en lo relativo a su duración como en los ajustes y cambios que deban realizarse en la dinámica del contrato de trabajo para una mejor adaptación a los ciclos y vicisitudes productivas de las empresas.

Distribución irregular de la jornada

Así, en cuanto a duración máxima en la jornada ordinaria, si bien queda fijada legalmente en 40 horas semanales de trabajo efectivo ( art 34.1, TRLET ), lo será computando éstas como promedio (semanal) en cómputo anual, mecanismo de cómputo éste que permite, permite una cierta irregularidad en la distribución anual de la jornada de trabajo establecida, circunstancia ésta que podrá acordarse tanto en convenio colectivo, como -en defecto de éste- por la vía del acuerdo o pacto entre la empresa y los representantes de los trabajadores en la propia empresa.

La tendencia flexibilizadora en esta materia ya iniciada en 1994 se reafirma con la última reforma laboral de 2012-, en la que se modificó el apartado 2 del art. 34, TRLET cuya redacción actual establece que:

«En defecto de pacto, la empresa podrá distribuir de manera irregular a lo largo del año el diez por ciento, de la jornada de trabajo».
Límites a la distribución irregular

Los límites impuestos a la empresa para que ésta pueda aplicar unilateralmente tal mecanismo son los siguientes:

1) Comunicación/preaviso al trabajador: el trabajador deberá conocer con un preaviso mínimo de cinco días el día y la hora de la prestación de trabajo resultante de aquella.

2) Respeto de descansos mínimos: Además, tal distribución irregular de la jornada deberá respetar, en todo caso, los siguientes períodos de descanso:

  • Diario: Entre el final de una jornada y el principio de la siguiente habrán de transcurrir, como mínimo, 12 horas.
  • Semanal: Día y medio ininterrumpido que, como regla general, comprenderá la tarde de sábado, o la mañana del lunes, y el domingo completo.

En el caso de trabajadores menores de 18 años, este descanso mínimo será de dos días ininterrumpidos. Exceptuados los menores de 18 años, el resto de trabajadores pueden acumular el descanso semanal por períodos de hasta catorce días ( art. 37.1, TRLET ).

El cómputo del tiempo de trabajo a los efectos de completar la jornada de trabajo diaria continúa teniendo como parámetro de referencia el hecho de que el trabajador, tanto al comienzo como al final de la jornada diaria, se encuentre en su puesto de trabajo.

De todos modos, a estos efectos de cómputo del tiempo de trabajo necesario para completar la jornada ordinaria, deberá atenderse con especial atención a las previsiones específicas de los convenios colectivos aplicables a cada sector de actividad que, como regla general, señalan que el trabajo se inicia (y, por lo tanto, el cómputo de la duración de la jornada) cuando el trabajador se encuentra efectivamente dispuesto para realizar su cometido laboral, considerando como tiempo de trabajo (dentro, pues, de la jornada) el necesario para el encendido de motores o calderas, pero no el invertido por el trabajador en cambiarse de ropa, realizar el control de ficha horaria de inicio o fin de jornada, o el empleado en el acceso desde la recepción o espacios abiertos de la empresa al puesto de trabajo.

Respetando el descanso entre jornadas ya visto y el preaviso de cinco días a efectuar en cada ocasión concreta en que se aplique aquella distribución irregular, podrá superar las nueve horas cuando así se contemple en Convenio Colectivo o en acuerdo concluido entre la empresa y los representantes de los trabajadores ( art. 34.3, TRLET ).

Jornada partida y jornada continuada

La antigua y clásica distinción entre jornada «partida» y «continuada» a que hacía referencia la redacción original del ET de 1980, dejó de tener vigencia a partir de la reforma del art. 34 realizada en el año 1995, de tal modo que el actual art. 34 TRLET ya no define ni distingue qué es jornada partida o continuada sino que tan sólo puede entenderse que se refiere a esta última al imponer la obligación consistente en que siempre que dentro de la jornada diaria se trabajen más de seis horas seguidas (sin interrupción), deberá establecerse un período de descanso (durante la jornada) que no será inferior a 15 minutos. Tal descanso sólo se considerará tiempo de trabajo efectivo cuando así se establezca por Convenio Colectivo o en el contrato individual de trabajo.

En el caso de los trabajadores que sean menores de 18 años, el período de descanso tendrá una duración mínima...

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