Causas de extinción del contrato por causas objetivas (despido objetivo)

Autor:Víctor Santa-Bárbara Rupérez
 
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El art. 49. Letra l) del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (TRLET) , señala también como causa de extinción del contrato de trabajo, las «causas objetivas legalmente procedentes». Tales causas o motivos vienen enumeradas en el art. 52, TRLET , y desarrolladas en cuanto a la forma y efectos de la extinción en el art. 53, TRLET .

Se trata, en definitiva, de una serie de circunstancias o situaciones que incidiendo de tal manera en el contrato de trabajo y pudiendo llegar a hacer tan excesivamente gravoso para el empresario su mantenimiento en vigor, la norma las configura como causas justificativas del rompimiento contractual por decisión empresarial aún sin que en alguna de ellas concurra intervención, culpabilidad o responsabilidad alguna por parte del trabajador .

Contenido
  • 1 Causas objetivas de extinción del contrato legalmente procedentes
    • 1.1 Ineptitud del trabajador
    • 1.2 Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo
      • 1.2.1 Plazo para extinguir el contrato por falta de adaptación
      • 1.2.2 Requisito de curso de adaptación
    • 1.3 Concurrencia de causas económicas, técnicas, organizativas o de producción
    • 1.4 Faltas de asistencia del trabajador, aun justificadas, pero intermitentes
      • 1.4.1 Ausencias Computables
    • 1.5 Insuficiencia de consignaciones presupuestarias en entidades sin ánimo de lucro para la ejecución de planes y programas públicos
  • 2 Relación laboral especial de discapacitados que trabajen en los centros especiales de empleo
  • 3 Jurisprudencia destacada
  • 4 Ver también
  • 5 Recursos adicionales
    • 5.1 En formularios
    • 5.2 En doctrina
    • 5.3 Esquemas procesales
  • 6 Legislación básica
  • 7 Legislación citada
  • 8 Jurisprudencia citada
Causas objetivas de extinción del contrato legalmente procedentes Ineptitud del trabajador

Se establece en la letra a) del art. 52, TRLET que el contrato de trabajo podrá extinguirse :

«Por la ineptitud del trabajador conocida o sobrevenida con posterioridad a su colocación efectiva en la empresa. La ineptitud existente con anterioridad al cumplimiento de un período de prueba no podrá alegarse con posterioridad a dicho cumplimiento.»

En esta materia, el concepto de «ineptitud» no puede, a los efectos considerados, ser interpretado de manera extensiva en relación al trabajador y a sus habilidades o capacidades profesionales sino que debe interpretarse restrictivamente en cada caso concreto y venir referido y relacionado:

  • con el trabajo u ocupación específicos para los que el trabajador fue contratado y,
  • a hechos y circunstancias constatables (“objetivos”) que deberán ser acreditadas y demostradas por el empresario en caso de que el trabajador impugne su decisión extintiva ante el Juzgado de lo Social)

Para actuar como causa eficiente de la extinción, tal “ineptitud” es necesario que ponga de manifiesto que al trabajador, por su ignorancia, falta de preparación, formación o pericia, le resulta imposible desarrollar de manera mínimamente eficiente y útil el trabajo o tareas que constituyen el objeto de su prestación laboral.

Además, la “ineptitud” como causa objetiva de extinción no debe ser confundida con los diferentes supuestos de incapacidad laboral derivados de situaciones de invalidez por causa de enfermedad o accidente, declarados conforme a la normativa de la Seguridad Social y a los que se refiere concretamente el art. 49.1 e, TRLET ya que en los casos de “incapacidad” –cuando actúan como causa extintiva- se trata de causas de extinción contractual distintas y no equiparables a la causa objetiva de extinción por “ineptitud”. La “ineptitud” contemplada en la letra a) del art. 52 ,TRLET no hace referencia a ninguna discapacidad física o psíquica, ó sintomatología o patología evaluable clínicamente, sino a la falta de habilidad o de aptitud para el desempeño de una determinada prestación de servicio o tarea laboral.

Además, debe tenerse en cuenta que el inciso final de la art. 52 a), TRLET establece un fundamental condicionamiento obstativo para que la ineptitud, aunque se halle constatada y acreditada, pueda operar efectivamente como causa legal justificativa de la extinción objetiva del contrato cuando dispone:

«….. La ineptitud existente con anterioridad al cumplimiento de un período de prueba no podrá alegarse con posterioridad a dicho cumplimiento».

La razón de esta salvedad se conecta con los principios de seguridad jurídica (mantenimiento del contrato), y del obligado sometimiento a la doctrina de los “actos propios”, así como conectarse con la institución de la “prueba” en el contrato de trabajo. En efecto, el respeto a aquellos principios generales del derecho y la propia existencia de un período de prueba en el sistema contractual laboral con la finalidad de permitir a ambas partes del contrato –pero sobre todo al empresario– una correcta y adecuada evaluación de las aptitudes y capacidades del trabajador para desarrollar y ejecutar correctamente los contenidos esenciales de la tarea que se le encomienda, hace que, una vez validada por el empresario la aptitud y pericia del trabajador y superado satisfactoriamente por el trabajador (o renunciado por el empresario) el período de prueba, no resulte jurídicamente admisible que el empresario pueda, en cualquier momento posterior, aducir como causa de extinción objetiva una “ineptitud” que no apreció durante el período de prueba o que no “denunció” a los efectos de resolver el contrato durante aquél período de prueba concebido y otorgado precisamente con tal finalidad.

Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo

Dispone la art. 52 b), TRLET que el contrato podrá también extinguirse por:

«Por falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo, cuando dichos cambios sean razonables. Previamente el empresario deberá ofrecer al trabajador un curso dirigido a facilitar la adaptación a las modificaciones operadas. El tiempo destinado a la formación se considerará en todo caso tiempo de trabajo efectivo y el empresario abonará al trabajador el salario medio que viniera percibiendo. La extinción no podrá ser acordada por el empresario hasta que hayan transcurrido, como mínimo, dos meses desde que se introdujo la modificación o desde que finalizó la formación dirigida a la adaptación.»

Como doctrina general, se sostiene que la extinción por falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas operadas en su puesto de trabajo exige, para su viabilidad, que las modificaciones afecten e incidan específicamente en el puesto de trabajo concreto y, además, que sean “razonables” en el sentido de que excluyan la arbitrariedad empresarial, y que los cambios/modificaciones no constituyan, en realidad, una variación tan esencial del puesto de trabajo que prácticamente obligue a modificar la categoría profesional del afectado o a realizar unas tareas antagónicas de aquellas para las que fue contratado. Se trata de “modificaciones técnicas” sobre un puesto de trabajo que continúa conservando los perfiles y requerimientos prestacionales originales, no de alteraciones tan profundas que obliguen en la práctica al trabajador a aprender un nuevo oficio o profesión.

Plazo para extinguir el contrato por falta de adaptación

El derecho/facultad del empresario a extinguir el contrato por esa falta de adaptación del trabajador no nace hasta transcurridos dos meses desde que la modificación fue implantada o desde que finalizó la formación prestada al trabajador y dirigida a la adaptación profesional de aquél a los nuevos requerimientos técnicos del puesto de trabajo.

Requisito de curso de adaptación

Previamente a plantear al trabajador esa exigencia de adaptabilidad al aquellas modificaciones del puesto, la empresa debe «ofertar» a aquél un curso ó actividad formativa dirigidos a posibilitar y facilitar aquella adaptación profesional del trabajador a la modificación técnica de que se trate.

Esta exigencia legal (obligación empresarial) se constituye aquí como presupuesto habilitante para la declaración de procedencia si es que llegara a producirse la extinción contractual por esta causa.

De no darse esta actividad formativa, la causa (falta de adaptación del trabajador) podrá existir, y podrá ser cierta y real, pero tanto en el caso de que tal instrumento formativo o de capacitación no haya sido facilitado al trabajador quizás como en el supuesto de que la extinción no respete el plazo de aquellos dos meses antes señalado, la extinción objetiva así realizada por el empresario será declarada improcedente.

Concurrencia de causas económicas, técnicas, organizativas o de producción

La art. 52 c), TRLET señala también como causa objetiva susceptible de ser causa de extinción del contrato de trabajo a instancias del empresario:

«Cuando concurra alguna de las causas previstas en el art. 51.1 de esta Ley y en número inferior al establecido en el mismo. Los representantes de los trabajadores tendrán prioridad de permanencia en la empresa en el supuesto al que se refiere este apartado.»

La concurrencia de esta causa exige también que el número de...

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