Jubilación del trabajador

Autor:Víctor Santa-Bárbara Rupérez
 
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El art. 49.1.f) del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores (TRLET) dispone que:

«el contrato de trabajo se extinguirá por jubilación del trabajador».

Nos hallamos aquí, en realidad, ante una causa de extinción del contrato de trabajo que depende de la voluntad del trabajador, que es quien decide, cuando reúne los requisitos establecidos legalmente por la normativa de Seguridad Social, situarse en tal situación de “jubilado” debiendo, previamente, extinguir su contrato de trabajo para poder acceder tal situación legal y las prestaciones que la misma comporta.

Contenido
  • 1 Jubilación del trabajador como causa de extinción del contrato de trabajo
  • 2 Jurisprudencia destacada
  • 3 Ver también
  • 4 Recursos adicionales
    • 4.1 En formularios
    • 4.2 En doctrina
  • 5 Legislación básica
  • 6 Legislación citada
  • 7 Jurisprudencia citada
Jubilación del trabajador como causa de extinción del contrato de trabajo

A pesar de la dicción legal nominando “la jubilación” como causa extintiva , lo cierto es que la verdadera causa extintiva está en la libre voluntad del trabajador , quien, llegada una determinada edad, y acreditando ante la Seguridad Social el cumplimiento de todos los requisitos necesarios para lucrar una pensión contributiva o asistencial, decide extinguir el contrato de trabajo "motu proprio" por haber decidido, también acogerse a la prestación correspondiente a aquella condición legal (de “jubilado”). La jubilación, pues, sería la razón o la “motivación” personal de la decisión del trabajadora/a pero no la “causa” –propiamente dicha- de la extinción.

Excepto en los casos de “jubilación parcial” (en los que no se da la total extinción del vínculo contractual con la empresa, sino una extinción “parcial”), la palpable demostración de que ello es así está en que:

  • La extinción del contrato es, siempre, previa (y, además, condición necesaria) para acceder a la prestación de “jubilación” del régimen publico de Seguridad Social.
  • La declaración de la condición de “jubilado”, en cuanto que acreedor/perceptor de una pensión pública por tal contingencia protegida en el régimen de Seguridad Social correspondiente, se produce con posterioridad a la extinción del contrato de trabajo, y es el lucro o reconocimiento del derecho a percibir la prestación correspondiente lo que queda condicionado a aquella extinción previa del contrato de trabajo.
  • En el caso de haberse producido la extinción, que desde el 08.07.2012 en que se abrogó la posibilidad de la “jubilación forzosa” establecida por vía de la negociación colectiva sólo puede serlo a petición y decisión del trabajador/a, y serle denegada (posteriormente) la prestación de “jubilación” al trabajador, el vínculo contractual con la empresa no “revive” ni se rehabilita.

En relación a la posibilidad (ya inexistente) de que mediante la negociación colectiva se fijaran causas de extinción “forzosa” del contrato de trabajo vinculadas a la jubilación (y ratificando así la configuración jurídica de la jubilación como un “derecho” del trabajador y no una “obligación”), y al albur de las medidas legislativas adoptadas en los dos últimos años orientadas a hacer sostenible el sistema público de pensiones con, entre otras medidas, el “retraso” de la edad mínima de jubilación dentro del sistema público de pensiones, la redacción dada a la disposición adicional décima del TRLET por la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral , establece que :

«Se entenderán nulas y sin efecto las cláusulas de los convenios que posibiliten la extinción del contrato de trabajo por el cumplimiento por parte del trabajador de la edad ordinaria de jubilación fijada en la normativa de seguridad social, cualquiera que sea la extensión y el...

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